La presentación de esta obra ha sido una expresión de la interconexión, entre sensibilidad poética y conocimiento científico, que emerge de sus páginas.
Un amplio repertorio teñido de azul rodeó la lectura de poemas: la escritora junto a niños y niñas pusieron las palabras mientras se asomaba la proyección de imágenes de diferentes cielos. En ese contexto, pusieron sus propios matices Alfredo Sánchez, interpretando canciones; y Roselino López, proyectando fotografías sobre el proceso de ilustración de la obra y la consulta documental que la misma requirió. Allí estuvieron las estrellas, los mapas celestes, los planetas… En este contexto no podía faltar la participación de un científico: Manuel José Carpintero, actual presidente de la Sociedad Astronómica y Geográfica de Ciudad Real, deleitó compartiendo distintos relatos sobre sus intrépidos viajes a los confines de la tierra, entre ellos la Antártida, o los de compañeros astronautas que viajan al espacio; e, incluso, explicando sus conocimientos acerca de los distintos azules, grisáceos o negros que refleja el cielo gracias a la proyección de los rayos solares sobre la capa atmosférica de la Tierra. La despedida se cubrió de dulces de caramelo con “sabor azul” para los niños y las niñas asistentes.
Montaje fotográfico



